El cálculo, paso a paso
¿Cuánta leña necesito para el invierno?
No hay una cifra universal, y quien te la dé sin preguntarte nada se la está inventando. Depende de tu equipo, de cuántas horas enciendes y de lo seca que esté la leña. Aquí tienes el método para sacar tu número.
La pregunta parece de cantidad y en realidad es de dinero: comprar de menos significa pagar un segundo porte en pleno enero, que es cuando el producto está más caro y los proveedores más saturados. Comprar de mucho más significa tener dinero parado ocupando el patio. El punto razonable está en estimar bien y redondear hacia arriba una vez.
Si todavía no has decidido qué madera, empieza por ahí: la especie cambia el consumo tanto como las horas de fuego.
Qué leña comprarLas tres variables de tu consumo
La primera es el equipo, y es la que más manda. Una chimenea abierta pierde por el tiro una parte grande del calor que genera, así que para calentar lo mismo necesita bastante más leña que una estufa cerrada o un insertable, que están diseñados justamente para no regalar ese calor. Si estás dudando entre abrir la chimenea del salón o poner un insertable, ese es el cálculo que de verdad importa.
La segunda son tus horas de fuego. No es lo mismo encender los fines de semana de diciembre a febrero que tener la estufa como calefacción principal de octubre a marzo. Cuenta días reales al mes y horas por día; es un número que la gente sobreestima al pensarlo y subestima al vivirlo.
La tercera es la calidad del combustible, y aquí está la trampa del ahorro: con leña húmeda gastas más leña para el mismo calor, porque parte de la energía se va en evaporar el agua. Es decir, la leña barata te obliga a comprar más leña. Ese es el motivo real por el que el precio por kilo, aislado, no dice nada.
Cómo sacar tu número
- Anota tu equipo: chimenea abierta, insertable, estufa cerrada, cocina o caldera. Y su tamaño de cámara.
- Cuenta los días de fuego de una temporada normal tuya, no de una teórica, y las horas de cada día.
- Mira tu consumo real de una carga: cuánto te duró la última compra y cuántos días de fuego cubrió.
- Divide y proyecta. Si es tu primer invierno con este equipo, empieza por una carga pequeña y mídela: una temporada de datos propios vale más que cualquier tabla.
- Redondea hacia arriba una vez y compra fuera de temporada, que es cuando hay elección y el precio está tranquilo.
No damos una tabla de consumo por hora y por equipo, y es deliberado: circula media docena de tablas por internet, ninguna dice de dónde sale y todas se contradicen. Tu consumo real depende del rendimiento de tu aparato concreto, del aislamiento de tu casa y de la humedad de tu leña — tres cosas que solo puedes medir tú. El método de arriba, con tus propios datos, vale más que cualquiera de esas tablas.
Y si es para hostelería
Un asador, un horno de leña o una brasa de restaurante son otro cálculo: mandan los servicios al mes y los comensales por servicio, no el frío. Si es tu caso, dilo en el formulario y trasladamos la consulta con ese dato por delante, porque el suministro también es distinto: ahí se habla de palés y de periodicidad, no de una carga suelta.
Preguntas frecuentes
¿Cuánta leña gasta una chimenea abierta comparada con una estufa cerrada?+
Bastante más, y no por poco. Una chimenea abierta tira al exterior una parte importante del calor junto con los humos, mientras que un equipo cerrado controla la entrada de aire y aprovecha mucho mejor cada leño. Es la razón por la que casi todo el que instala un insertable nota que le dura más la misma carga. La cifra exacta depende del modelo, así que la publicaremos medida y no copiada.
¿Cuándo conviene comprar la leña?+
Fuera de temporada. Entre finales de primavera y principios de otoño hay más disponibilidad, más margen para elegir madera y calibre, y menos prisa por ambas partes. Además, si compras algo verde, tienes por delante los meses secos para que termine de curarse en tu casa.
¿Dónde guardo la leña para que no se estropee?+
Levantada del suelo, cubierta por arriba y abierta por los lados. El suelo le devuelve humedad por capilaridad, así que un palé debajo hace más por tu leña que un buen plástico. Y taparla por completo con lona es un error frecuente: sin ventilación lateral no seca, condensa y acaba con moho.
¿Me sobra si compro de más?+
La leña bien guardada no caduca: si está seca y ventilada, el año que viene sigue igual o mejor. El único coste real de pasarse es el sitio que ocupa. Quedarse corto, en cambio, cuesta un porte entero en el peor momento del año.
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Reparto en las tres provincias.